Pedagogía Waldorf: Alternativa a la pedagogía tradicional | El Caldero de Gaia
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Pedagogía Waldorf

Pedagogía Waldorf: Alternativa a la pedagogía tradicional


“Trabajar a partir del niño mismo”.

Rudolf Steiner

En los últimos años han resurgido con gran popularidad métodos alternativos a la pedagogía tradicional abriendo camino a nuevos paradigmas que están orientados a un proceso de enseñanza-aprendizaje desde un enfoque activo y de libertad, como es el caso del Método Montessori, las escuelas democráticas, el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), las escuelas libres y la pedagogía Waldorf.

En este post, te voy a hablar específicamente de uno de estos enfoques que ha ido ganando más seguidores y aceptación, me refiero a la pedagogía Waldorf.

Orígenes de la Pedagogía Waldorf

Aunque el nombre de este tipo de pedagogía nos resulte novedoso e innovador, lo cierto es que sus orígenes se remontan al año de 1919, justo tras la finalización de la Primera Guerra Mundial.

En aquella época el doctor en Filosofía y Letras austriaco Rudolf Steiner y también fundador de la Agricultura Biodinámica, por encargo del Propietario de la tabacalera Waldorf-Astoria Cigarrette Company en Stuttgart Emil Molt, le fue encomendado organizar una escuela libre para los hijos de sus trabajadores, de ahí que surgiera un proceso de enseñanza-aprendizaje alternativo.

¿En qué consiste este sistema educativo?

El método que utiliza la Pedagogía Waldorf se basa en la realización de dinámicas que fomentan el aprendizaje cooperativo e individualizado en donde los alumnos y las alumnas pasan a ser sujetos activos de su propio aprendizaje.

A diferencia del sistema educativo tradicional, en este método no hay exámenes, material didáctico externo como libros de texto ni tareas, por lo tanto, no es estandarizado.

Cabe destacar que aunque el método está diseñado bajo un currículo oficial, éste es adaptado a los ritmos de aprendizaje de cada alumno, ya que se construye en torno a una perspectiva transversal y holística que fomenta la creatividad y el espíritu crítico.

En la educación Waldorf el arte, la música y los trabajos manuales son herramientas esenciales como medio pedagógico, ya que al situar a los niños y jóvenes en contacto directo con formas, colores, sonidos y materiales, se facilita el desarrollo de la sensibilidad, la fantasía y la creatividad.

etapas pedagogía waldorf
En el jardin de infancia Waldorf se busca incidir en el movimiento, el ritmo y el lenguaje oral de los niños a través del juego libre, paseos en la naturaleza, canciones y cuentos de hadas.

De esta manera, el colegio se convierte en un camino donde la variedad de experiencias enriquece el alma de los niños, educando al ser humano completo y no sólo su cabeza, desarrollando también su corazón y sus manos.

Asimismo, desde edades muy tempranas, se empieza a impartir idiomas, principalmente el inglés y el alemán.

Hay que mencionar que para la efectividad de este método es esencial la integración y la participación total de las familias.

Etapas educativas en la Pedagogía Waldorf

Uno de los pilares centrales de la Pedagogía Waldorf consiste en el estudio y comprensión del desarrollo de la biografía del ser humano. Esta pedagogía reconoce diversas etapas en la vida de una persona, que se van dando en ciclos de siete años, lo que denominan “Septenios”.

Durante cada septenio, el ser humano presenta y desarrolla determinadas características, en donde van apareciendo necesidades y capacidades. Por lo que resulta esencial acompañar y respetar los tres primeros septenios de modo que los niños y jóvenes puedan crecer y formarse desde ellos mismos.

Primer Septenio (de 0 a 7 años)

Se enfoca en el desarrollo de la psicomotricidad fina y gruesa, la habilidad visoespacial y conocimiento del entorno físico que les rodea a través de espacios físicos que conduzcan el aprendizaje, mediante la exploración y el juego.

En este septenio, el niño aprende por imitación, todo lo que está a su alrededor lo asimila y lo integra de manera inconsciente. Por este motivo, resulta imperioso propiciarle un entorno que le ofrezca adecuados ritmos y actividades con sentido real, respetando y valorando su infancia, para que a través de la imitación estructure su ser.

Segundo Septenio (de 7 a 14 años)

En esta fase, el niño se interesa más por su entorno, surgiendo un genuino interés por experimentar a través de las diferentes materias y actividades que giran en torno a la creatividad y la imaginación. Se busca desarrollar un vínculo entre el profesor y el niño que facilite un espacio de confianza, dónde se den lugar distintos procesos y transformaciones en cada uno de los niños.

Tercer Septenio (de 14 a 21 años)

Durante esta etapa se produce un gran cambio, ya que no hay sólo un profesor de clase, sino muchos profesores que acompañas a los alumnos y alumnas desde sus diferentes especialidades.

Lo anterior se lleva a cabo para que los jóvenes puedan vivenciar las diferencias que existen entre las personas que hacen la clase, de modo que por medio de sus intereses puedan vincularse con los profesores con los que encuentran mayor empatía.

Ahora deben encontrar sus propios desafíos y, en último término, su propia identidad, el objetivo final de la pedagogía Waldorf es conducir a los jóvenes hacia su autonomía como individuos libres, para que puedan situarse en el mundo como sujetos receptivos y conscientes de la época que les toca vivir.

Ciertamente la pedagogía Waldorf es otra de las alternativas a la enseñanza tradicional que aunque todavía son pocas las instituciones que utilizan esta metodología, al menos en México, sus aportaciones al desarrollo del niño son significativas, favoreciendo la formación de seres humanos libres y con valores.

«Nuestro mayor objetivo ha de ser desarrollar seres humanos libres que sean capaces por ellos mismos de impartir propósito y dirección a sus vidas».

Rudolf Steiner

Referencias:

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